lunes, 17 de diciembre de 2012

Noches compartidas


Quiero que quede claro una cosa, aunque ahora mismo estemos en la misma cama compartiendo pensamientos, caricias y sentimientos de otro tiempo, no implica que quiera volver a tu vida, ni creo que tu estés dispuesto a dejarme subir con tanta facilidad. He llegado a comprender en todo este tiempo que siempre nos hemos complemento perfectamente el uno al otro sin saber exactamente por qué, también se que hay algo dentro de nosotros mismos que nos destruye cada vez que estamos juntos. No hagas eso, que nos conocemos, déjame terminar. Como te decía, hace muchos años pensé que realmente estaba enamorada de ti, de tu esencia, de lo que llevabas dentro, pero solo me hicieron falta unos años y muchos encuentros para entender que probablemente sí fuiste el chico al que más he querido, pero no por tu persona, sino por el ideal que hacías de ella. Siempre te he visto como una montaña rusa, y eso me gustaba, no te vayas a pensar lo contrario, no saber lo que iba a pasar después era algo que me hacía sentir viva, todo era nuevo e intrigante, siempre has sido un misterio, y eso también me volvía loca, ¿qué si lo echo de menos? lo echo de menos desde aquel agosto del 2008 hasta ahora, y creo que lo echaré de menos durante toda mi vida, porque eras tú, y dudo muchísimo que haya otra persona igual, no, no te lo tomes como un halago porque no lo es, eso también me sacaba de quicio, he llegado a odiarte demasiado durante muchos años, y a la vez te he echado tanto de menos que sentía que me faltaba algo para seguir sonriendo los lunes por la mañana.

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