Cuando no estás, atrapo el tiempo en la cama mientras hago espirales con el humo de los cigarros que, uno a uno se van consumiendo en el cenicero contándome como podríamos haber vivido.
Cuando no estás, salgo a buscarte para decirte todas esas historias que el humo me contaba, pero que nunca llegarás a comprender.
Sigo echando de menos a las estrellas, a la arena, y a ti por descontado.
Pero hoy ha llovido, hoy la tierra desprendía ese calor que anunciaba que el invierno se esta marchando, que el frío se va a ir con él y quién sabe, puede que tu también te marches.
He sonreido, la primavera está cerca.